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miércoles, 28 de diciembre de 2011

El Hospicio del Tardón en Palma del Río




Debo comenzar este artículo recordando a Rafael Luis Nieto Medina historiador e investigador amante de la cultura de nuestro pueblo, alguna vez conversamos sobre el Tardón y en este artículo se encuentran sus sabios consejos.


Las primeras experiencias de vida cenobítica en la zona de la Sierra Morena se remontan a fines de la Baja Edad Media. En el Siglo XV, tenemos atestiguado la existencia de algunos ermitaños que vivían aislados en la sierra como el caso de Juan de Blancas, mencionado en los libros, epítomes y memoriales de la provincia franciscana de los ángeles. Esta provincia monástica, se constituye como una experiencia anterior y posteriormente  paralela en la misma zona de la actual Sierra de Hornachuelos. Aunque la provincia de franciscana colaboró con estos ermitaños, desde el principio se erigió como fundadora de conventos, cuyo principal artífice fue el conde de Belalcázar Fray Juan de la puebla. Este franciscano, creó en origen el convento de Santa María de los Ángeles en Hornachuelos y pocos años mas tarde, el convento de San Luís del Monte en la orillas del Río Retortillo. Estos dos conventos franciscanos, fueron las primeras experiencias de organización de estos ermitaños que buscaban el retiro en las faldas de Sierra Morena. En este monasterio de San Luís del Monte encontramos las primeras referencias bibliográficas de beatos como Diego Vidal y Mateo de la fuente, que posteriormente se erigieron como fundadores de la provincia del Tardón. [1] Estos ermitaños, según esta obra, mantenían relación con el convento de San Luís del Monte y acudían a sus oraciones y ejercicios espirituales.[2]








Mateo de la Fuente nacido en 1524 en un pueblo del arzobispado de Toledo ( Almiruete ) estudió gramática y filosofía en Salamanca, donde conoció la vida de un eremita y fue influenciado por el teólogo dominico Domingo de Soto. De esta manera, comenzó a buscar el retiro espiritual situándose en primer lugar en las cercanías de Baeza, donde existía una comunidad de ermitaños. Tras conocer su modo de vida dependiente de la caridad, algo que no aprobaba, decidió retirarse a la Albayda y la sierra circundante a Córdoba, donde ya gozaba de cierta popularidad como discípulo de Juan de Ávila. Influenciado por las predicaciones de éste, decidió retirarse a la angostura de la Sierra de Hornachuelos donde ya existían precedentes de vida contemplativa en el siglo XV (Juan de Blanca[3], ermitaño Jorge Enríquez[4], Esteban de Centenares, etc…).[5] Acompañando a Mateo de la Fuente en este germen del monasterio del Tardón encontramos a Diego Vidal, ambos influenciados por el predicador general de Andalucía Juan de Ávila, comenzaron a admitir nuevos ermitaños llegando a ser cuarenta y se dotaron a sí mismos de una simple regla. [6] Mateo de la Fuente fue ordenado sacerdote por el obispo de Córdoba y se convirtió en el referente espiritual de esta comunidad. A lo largo de la década central del siglo XVI, podemos considerar constituida la comunidad del Tardón, que llega a solicitar terrenos al cabildo de Córdoba para fundar sus ermitas[7].  Actualmente se considera la fecha de 1557 como hito fundacional de los monasterios basilios del Tardón.



El creciente liderazgo de Mateo de la Fuente, en este grupo de anacoretas que contaba con un pujante número de miembros, hizo que la institución eclesiástica les planteara la necesidad de dotar a esta comunidad de ermitaños de una regla. Sin duda, los tiempos de reforma y convulsiones internas de la iglesia promovieron la necesidad de controlar estas actitudes de aislamiento espiritual. De esta forma, el primer ordenamiento interno les fue otorgado de manos del obispo de Córdoba, Don Cristóbal de Rojas y Sandoval. El proceso de adaptación no fue fácil, ya que algunos miembros de esta comunidad, se resistieron a abandonar las costumbres de vida contemplativa y se apartaron de la comunidad[8].  El proceso de regulación de estas actitudes de apartamiento espiritual, concluye con la obligación impuesta mediante Bula por el papa Pío V. Esta orden eclesiástica ordena “someterse” a estos ermitaños a una regla monástica de las aprobadas por la iglesia. La primera elección, fue la regla del Carmen pero en su desarrollo no se adaptó al “modus vivendi” del desierto del Tardón y finalmente, aconsejados por el obispo de Córdoba, se empezaron a regir por la regla de San Basilio, precursor del monacato oriental[9].



La muerte de Mateo de la Fuente, tras regresar del viaje para asistir a la muerte de Juan de Ávila en Montilla, nos muestra el crecimiento de la pequeña comunidad, que ya contaba con una organización conventual. El 27 de Agosto de 1575 fallecía el fundador del Tardón, sucediéndole como referente espiritual del Tardón su compañero desde los orígenes Diego Vidal.[10]


Tras la muerte del padre De la Fuente, en 1577 el papa Gregorio XIII mediante la bula “Cogit Numeris”, transforma el cenobio del Tardón en monasterio reglado por el rito latino. En su organización territorial, estas comunidades son obligadas a fusionarse con otro convento Basiliano en la provincia de Jaén denominado Santa María de Oviedo. Esta adhesión supuso un fracaso, porque ambos conventos eran de naturaleza distinta y ya en 1606 Pío V ordena dividir en dos provincias distintas la práctica de la regla de San Basilio en España. Unos años antes de esta separación definitiva, el Tardón había sido reformado por el papa Clemente VIII en 1603.


Anteriormente, hemos citado la relación entablada en los comienzos, entre los primeros ermitaños que con el tiempo se acogieron a la regla de San Basilio y la provincia de los Ángeles. Ambas provincias monásticas, coexistieron en la Edad Moderna en el Valle Medio del Guadalquivir y Sierra Morena, siendo la experiencia monástica franciscana, medio siglo anterior a la Basiliana. En cuanto a la propia configuración y ordenación de ambas provincias monásticas existes rasgos similares. El funcionamiento de la provincia franciscana de los Ángeles, sirvió como posible modelo al Tardón ya que a la fundación de conventos en la sierra, acompañó posteriormente la creación de hospicios – enfermerías en los poblados circundantes, para el cuidado de monjes enfermos. Este es el caso de Palma del Río, Constantina, La puebla, etc., donde se instalaron casas de sanación para estos monjes. El ejemplo de organización franciscana, supondría a la larga que algunas de estas hospederías de monjes se convirtieran en conventos, como el caso del convento franciscano de Palma del Río, que comenzó siendo ermita y lugar de descanso de los monjes de la provincia seráfica. Estos hospicios, estarían vinculados como edificio de servicio sanitario a cada uno de los dos grandes conventos Basilios de la reforma del Tardón, tanto el de San Antonio del Valle en el caso de Constantina y el del Tardón con Palma del Río.


La primera referencia documental del hospicio del Tardón en Palma del Río, se encuentra reflejada en las respuestas generales del Catastro de Ensenada en 1750. En esta mención se nos señala que el hospicio está habitado por dos monjes y dos legos que asisten a sus compañeros enfermos en esta casa hospital[11]. Posteriormente, en el año 1759 tenemos también la referencia en los autos de bienes del clérigo Francisco de la Calancha Valenzuela, que murió intestado en Nueva España (México), dónde menciona una partida de dinero que envió a Palma del Río con el cual se compraron “unas viñas en las Mezquetillas término de Hornachuelos y un molino de moler aceituna dentro de la población de esta villa, que hace esquina a la calle cantería que va al barrio y hospicio del Tardón...”[12]. Otra referencia posterior es la que nos da el libro de Fray Ambrosio de Torres “Historia de Palma Ilustrada” del año 1774 dónde se incluye el hospicio del Tardón de Palma dentro de los conventos de la ciudad.


Como podemos observar, la mayor parte de las referencias que conocemos se remontan al siglo XVIII, por lo que observando la trayectoria de la propia provincia del Tardón este hospicio no estaría activo antes del Siglo XVII. Su creación, vendría aparejada con el siglo de extensión de la provincia tardonense. La ampliación del proyecto monacal del Tardón, estaba relacionada con cierto auge económico que hizo levantar suspicacias. La productividad de los monjes del Tardón y el patrimonio adquirido a lo largo de este siglo y medio, podemos observarla en el Catastro de Ensenada de la villa de Hornachuelos, donde con diferencia es el convento más pujante desde el punto de vista económico. Esta riqueza en posesiones, también vendría acompañada de cierta celebridad del convento a fines del Siglo XVI. El alejamiento de estos conventos de su sobriedad y pobreza primitivas, por una supuesta relajación de costumbres y facilidad para acaparar tierras y propiedades levantó recelos ya en la mitad del siglo XVII. Por ello, es de singular valor, el memorial de 1641 donde un autor anónimo, responde a distintas acusaciones que se hacían a los monjes del convento del Tardón.  En estas respuestas, nos muestra la existencia de distintos oficios dentro de los monjes y se cita que “en las enfermerías de poblado hay tres o cuatro monjes que sirven a los enfermos, y cuidan de la botica y medicinas, de que hay entre estos padres hombres muy entendidos”[13]. Tenemos en este documento, la posible mención indirecta de la existencia ya en el año 1641, de las enfermerías y hospicios de carácter sanitario en la provincia y en este caso del de Palma del Río, por ser el que estaba relacionado con el monasterio situado en la población actual de San Calixto.


Si en el anterior documento, hemos observado una de las primeras referencias a las casas hospicio que servían de enfermerías y que probablemente fueron creciendo en imitación al modelo conventual. Las últimas referencias, nos vienen señaladas por los documentos desamortizadores del siglo XIX y aunque segmentada, nos muestran la importancia en posesiones que llegaron tener.


La vida comunitaria en el convento del Tardón, pudo terminar al comienzo de la ocupación francesa en 1808, dónde se produce el abandono de la vida monástica. Tras el conflicto bélico, no se volvió a recuperar la vida en este convento comenzando, el periodo apropiación estatal de estas entidades eclesiásticas y posterior venta de sus propiedades a distintos propietarios. En el caso de la sede principal de la provincia, existieron pleitos con Sánchez Gadeo, el artífice del proyecto de “Nueva población de San Calixto en la sierra del Tardón “que había comprado posesiones en los terrenos adyacentes al convento. La creación de la población de San Calixto y algunos núcleos más en la sierra de Hornachuelos quedó en vía muerta y finalmente sólo se materializó en la creación del poblado de San Calixto, donde anteriormente estuvo situado en convento del Tardón. [14]


Las últimas referencias que tenemos al hospicio palmeño, nos vienen dadas en los Auxiliares de Cuentas corrientes “sobre los frutos y rentas del monasterio de San Basilio del Tardón en Palma del Río” en 1839. En este documento se comenta que “las ruinas del antiguo convento del Tardón e iglesia sirven de Casas Consistoriales, escuelas, cárcel, fuentes y cementerio, dedicado todo al servicio público”.[15] En esta misma documentación desamortizadora, encontramos prueba documental del arrendamiento de lo que perteneció al denominado convento del Tardón, “El Edificio que fue convento de San Basilio del Tardón. Este edificio se halla, situado extramuros de la villa de Palma y está arrendado desde San Juan de 1841 a Antonio María Reyes por tiempo de dos años que vencerán en otro igual día de 1843…”[16].


En cuanto a las fuentes locales de esta venta, se conserva en el Archivo Municipal de Palma del Río  un documento sumamente interesante en el que encontramos una mención a la primera subasta tras su desamortización: “ El edificio que fue del convento de San Basilio de la Villa de Palma del Río, que consta de dos mil novecientas cuarenta y cinco varas superficiales y linda con solar de Don Juan Ruiz y haza de Don Rafael Rejano, en cuyo terreno se hallaban las habitaciones que los peritos señalaron en su certificado de reconocimiento y aprecio que obra unida al expediente de subasta de fecha 23 de diciembre del año de 1843”[17]. Además, en dicho documento podemos observar como se vende el edificio y las posesiones de los basilios palmeños, a Antonio María Reyes, por una cantidad a pagar en dos partes que vence en el año 1845. Tras cumplirse la fecha de 1845, encontramos en la escritura de venta una nueva enajenación, que en este caso revierte en el bien público ya que el edificio (o los restos que se conservaban) entran en proceso de subasta pública y es adquirido por el ayuntamiento de la villa para situar el cementerio municipal a extramuros de la villa, en las antiguas posesiones de la “cerca de San Basilio “[18].


Las pruebas arquitectónicas que conservamos de lo que en tiempos, constituyó la provincia del Tardón, a imitación de las documentales, son dispersas y difusas. En su gran mayoría, han desaparecido o se conservan en un estado muy alterado, como es el caso del hospicio de Constantina y el antiguo convento central del Tardón, que en la actualidad acoge a una comunidad de monjas de clausura, en la pedanía de San Calixto de Hornachuelos. Algunos edificios como el caso palmeño o el monasterio de San Antonio del Valle en la localidad de las Navas de la Concepción, han desaparecido.


En los últimos meses en Palma del Río, en el desarrollo de unas obras en un parque público de la localidad, apareció un pozo – aljibe que podría ser la única evidencia monumental que poseemos del antiguo hospicio  del Tardón. El solar que ocupa en la actualidad este parque, fue el primer cementerio extramuros de la localidad, que como hemos visto en la documentación anterior se comenzó a situar en las antiguas posesiones del Tardón a partir de 1845. Este pozo de posible utilización agrícola, estaría relacionado con el denominado convento del Tardón de Palma del Río y sus tierras circundantes, ya que es común que estos conventos tengan sus propias fuentes de suministro de agua. Un sistema de captación de aguas subterráneas similar, lo podemos encontrar también en el antiguo huerto del Convento de Clausura de Santa Clara.


Este aljibe de planta circular consta de unos 4 metros de diámetro y unos ocho de profundidad. La estructura interna, se compone de un doble arco de ladrillo que atraviesa el perímetro. Ambos arcos, están unidos con una pequeña bóveda de medio cañón de un metro de longitud. La diferencia con la cota de suelo actual, es de menos de cincuenta centímetros por lo que podemos considerar que es de utilización reciente. En el interior, observamos como las paredes del pozo están revestidas con piedra de mampostería irregular. El nivel de agua aparece a unos cuatro metros de profundidad.

Esperamos, que esta relación de pruebas de la existencia de este antiguo hospicio, vaya aumentando conforme la ciencia histórica, como saber en construcción nos suministre nuevas aportaciones para entender nuestra historia.






Emilio J. Navarro Martínez


[1] No es casualidad que las primeras referencias indirectas nos vengan por una obra de 1674 que glosa la vida del Maestro Juan de Ávila. La influencia de éste y sus predicaciones en el valle del Guadalquivir influyeron en los fundadores del Tardón Mateo de la fuente y Diego Vidal. “Vida y obras del venerable maestro Iuan de Auila” licenciado Martín Ruiz de Mesa 1674.

[2] Del padre Vidal comenta esta obra : “ con deseo de mayor soledad, a imitación de los antiguos padres, que andaban siempre con ansias de mayor retiro, se fue a una dehesa del Conde de Palma, llaman el alcornocal, donde se metió en una cueva, continuó los mismos ejercicios, labraba unas cucharitas muy curiosas, que le daban el sustento, Iba a Misa al convento de San Luís de la orden de San Francisco de Asís …” “Vida y obras del venerable maestro Iuan de Auila” licenciado Martín Ruiz de Mesa 1674.

[3] Fray Andrés de Guadalupe “ Historia de la Santa provincia de los Ángeles “

[4] Archivo General de Simancas .Signatura: RGS,149506,93
[5] Sánchez de Feria y Morales, Bartolomé. “Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba: desde su inmemorial principio hasta de presente”. En Córdoba : en la Oficina de Don Juan Rodríguez de la Torre, 1782
[6] Sánchez de Feria y Morales, Bartolomé. “Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba: desde su inmemorial principio hasta de presente”. En Córdoba : en la Oficina de Don Juan Rodríguez de la Torre, 1782
[7] José Antonio de Sobrino “Nuevos textos y estudios sobre San Juan de la Cruz
[8] Sánchez de Feria y Morales, Bartolomé. “Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba: desde su inmemorial principio hasta de presente”. En Córdoba : en la Oficina de Don Juan Rodríguez de la Torre, 1782
[9] José Antonio de Sobrino “Nuevos textos y estudios sobre San Juan de la Cruz
[10] Sánchez de Feria y Morales, Bartolomé. “Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba: desde su inmemorial principio hasta de presente”. En Córdoba : en la Oficina de Don Juan Rodríguez de la Torre, 1782

[11] Respuestas generales del Catastro de Ensenada página 268.
[12] Archivo General de Indias CONTRATACION,5638,N.4
[13] Memorial en que se dicen sumariamente las causas, y motivos, que los Religiosos del Tardon an tenido para los pleytos en que se hallan”. Documento de autor desconocido y firmado como: “vn devoto, y aficionado de la Religión...”. Biblioteca Provincial de Córdoba Signatura: 2-138 (6). Nº de registro: 1000714.
[14] “En Diciembre de 1817 se habla de que la futura capital de la colonia gadeana estará situada en “la ruinas del Tardón”. José Antonio de Sobrino “Nuevos textos y estudios sobre San Juan de la Cruz
[15] Libro de la Hacienda de Córdoba número 50 Folio 29 Archivo Histórico Provincial.
[16] Libro de la Hacienda de Córdoba número 50. Archivo Histórico Provincial.
[17] Registro 302,Legajo 99 de Bienes de Propios. Archivo Municipal de Palma del Río
[18] Registro 302,Legajo 99 de Bienes de Propios. Archivo Municipal de Palma del Río

viernes, 23 de diciembre de 2011

Boletín de la Real Academia de Córdoba digitalizado

Como ya he dejado claro en otras entradas de este blog, toda iniciativa de digitalización de archivos, emerotecas, pinacotecas, museos, etc.., son imprescindibles en los tiempos que corren necesarias para facilitar la labor de investigadores y público en general. Por ello, no quería dejar de comentar la iniciativa de la Real Academia de Córdoba al subir a internet los  números de su boletín. Allí encontraremos información y documentación de los últimos setenta años, en estudios de historia, arqueología y archivística pioneros. 

Dejo el enlace y a ver si más instituciones se ponen la pilas...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Minas de la Plata




En relación con la entrada anterior, he querido dejar una mención a otro proyecto de explotación mineral en las cercanías del valle del Guadalquivir. Las minas de la plata de Posadas, se encuentran en pleno Parque Natural Sierra de Hornachuelos en el límite de la localidad malena con Hornachuelos y muy cerca del embalse del Bembezar. El complejo minero abandonado, constituye un impresionante complejo de arqueología industrial que debería ser puesto en valor. El conjunto paisajístico es magnífico y aunque este patrimonio ha sido tradicionalmente relegado a un segundo lugar, los tiempos están cambiando. En los últimos años ha empezado a ponerse en valor y existen interesantes iniciativas ( http://incuna.es/ ) no sólo fuera del espacio andaluz, incluso en nuestra comunidad autónoma existen experiencias en el núcleo minero de Linares, Río Tinto, etc.., que deberían servir de ejemplo para sitios con tanto potencial como este.

Más información en:




domingo, 20 de noviembre de 2011

El convento de San Luis del Monte

 Este artículo tiene unos añitos y está publicado en el Boletín de Saxoferreo, Asociación para la Defensa del Patrimonio Cultural de Palma del Río. Cada cierto tiempo me doy una vuelta por el trayecto que va por la orilla del Retortillo hasta San Luis. Merece la pena pasear por allí, a pesar de las cada vez más abundantes barreras de alambres de espino.

  En la misma orilla del pantano que el popularmente llamado castillo de “Malapie” y a dos kilómetros de distancia aproximada continuando el cauce en dirección noroeste, observamos como se levantan algunas ruinas de lo que en tiempos fue un retiro franciscano en las primeras estribaciones de sierra morena. Dicho aislamiento monástico recibió con el tiempo la denominación de hospital. Uniendo así el afán de retiro espiritual con el de sanación de enfermedades pulmonares tan comunes en épocas pasadas.


Haciendo un recorrido por la historia de este singular enclave, podemos descubrir que la narración de su mítica fundación tiene mucho que ver con la personalidad de un monje eremita franciscano llamado Fray Juan de la Puebla que como dicen las crónicas “era un siervo de Dios que huía de los pueblos y amaba soledad y desierto”. Este fraile habitaba entre los riscos con afán de retiro, cuando en nuestro pueblo se propagó la epidemia más nociva de la historia europea. Dicha pandemia aparecida en 1348 en el viejo continente acabó con el sesenta por ciento de la población europea durante los siglos XIV y XV. En Palma del Río apareció con especial virulencia a lo largo del año 1492 y en esta fecha se contagia el hijo de los Portocarrero ( los señores de Palma). La enfermedad no distinguía entre nobles y siervos, y el mal se extendía en forma de bubones por el cuerpo del heredero del señorío palmeño. En los umbrales de la muerte los Portocarrero encomendaron la salud de su hijo a Fray Juan de la Puebla quién terminó sanando al futuro señor de Palma. “Agradecidos... al singular beneficio” dichos aristócratas determinaron crear un convento bajo la advocación de  San Luis Obispo. Como el monje ansiaba soledad y retiro determinó situar el futuro convento en “las faldas de Sierra Morena y mirando a los llanos de Andalucía” cercano al cauce del afluente norteño del Guadalquivir, el Retortillo. 




Pasados los años D. Luis Portocarrero “no olvidó el beneficio de haber recuperado la salud” y continuo protegiendo a los habitantes del convento de San Luis del Monte. Con el tiempo, dicho asentamiento franciscano se convirtió en lugar de sanatorio para los monjes enfermos del convento de San Francisco en Palma y en lugar de retiro espiritual hasta su abandono a lo largo de la Edad Moderna. Actualmente sólo contemplamos unas ruinas de la humilde construcción serrana de estos monjes. El magnífico lugar donde están situadas, es una suave pendiente que termina en la orilla del actual pantano del Retortillo.  En tiempos dicho convento contó con una próspera huerta de naranjos, limones y hortalizas que se abastecía de un aljibe cercano. Además en las proximidades de San Luis del Monte existe un valle lleno de cuevas  que según la documentación eran “acomodadas al retiro, y vida penitente” de estos religiosos. La proximidad de Santa María de los Ángeles en Hornachuelos facilitó el traslado de algunos frailes de dicha comunidad al nuevo convento de san Luis, quedando enclavados los dos cenobios en lo que se denominó la Santa provincia de los Ángeles.




Para concluir debemos mencionar la sencillez de su iglesia y de su arquitectura conventual de la que conservamos sólo algunas ruinas. El lugar en la actualidad continúa ofreciendo al visitante multitud de alicientes paisajísticos. La tranquilidad que buscaron los franciscanos aún habita en aquel baldío, hoy páramo solitario que conserva la decrépita mansedumbre de un lugar de retiro majestuoso.



miércoles, 16 de noviembre de 2011

La fiebre del oro en Peñaflor

En otra entrada de este blog hablé de los interesantes proyectos de digitalización de fondos archivísticos y bibliográficos que facilitan de una manera impresionante la labor de los trabajadores de la historia. Una de las iniciativas más interesantes es la Biblioteca Virtual de Andalucía ( http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/opencms ), os recomiendo un paseo por esta web y los libros y periódicos que se pueden consultar.

En un estudio sobre libros antiguos que estoy realizando, me topé con estos dos estudios sobre la viabilidad de la explotación de oro en las cercanías de Peñaflor. A pesar de ser estudios geológicos de finales del siglo XIX, tienen un gran interés científico e histórico por desarrollar la idea de la apertura de minas y hacer la amalgama de las tierras del valle del Guadalquivir. Según indica el estudio las tierras de labor poseen mineral precioso en una buena proporción. Existieron algunos intentos de minería que aún se pueden contemplar en las cercanías de Peñaflor. Estos libros influyeron en aquellas primeras intenciones de explotar el oro y la plata en el valle del Guadalquivir y Sierra Morena.



En este enlace podéis leer el libro de Mr Paul Levy en el año de 1885.


Un año después Salvador Calderon volvía a desarrollar estos estudios sobre el oro en las tierras del Valle del Guadalquivir y Sierra Morena.


lunes, 14 de noviembre de 2011

El árbol que bosteza

Hace tiempo que encontré esta fotografía en mi ordenador dentro de las fotos de naturaleza y llevo tiempo queriendo publicarla. Hoy ella abre el apartado de fotografía en mi blog. Su título es " El árbol que bosteza" y tiene un par de años. Recuerdo que también era un otoño lluvioso y el campo estaba húmedo. En aquel domingo, me dispuse a caminar temprano por la sierra, para salir de la rutina y buscar espacios abiertos. Acostumbro a salir a la zona del parque natural de Hornachuelos y andar por distintos caminos, veredas o cuando localizo algún lugar de interés en referencias históricas o topográficas me aventuro campo a través. 

La fotografía está tomada en el cauce del Río Guadalora, aguas abajo del puente de Esira ( según mapa topográfico ), aunque el nombre de aquel lugar recibe tiene variantes, pasada de Las Algeciras, etc... Aquel día quería llegar al sitio en el que hace unos diez años, el grupo de cuatro o cinco amigos que salíamos a caminar y realizar acampadas teníamos como campamento. En aquellos tiempos ya empezaron a recortar el derecho de acampada y al no tener permiso ( espero que el delito haya prescrito ) las solíamos hacer en sitios apartados de la carretera. De camino a ese lugar encontré este viejo árbol con una madriguera dentro y allí hize la foto de este árbol que bostezaba...

No sólo historia...

Las primeras entradas de este blog las he dedicado a mi gran vocación, la historia. Pero como no sólo de pasado vive el hombre, también publicaré otro tipo de cosas desde libros, música, fotografía, poesía, naturaleza, etc... Ya escribí en la presentación que este espacio es amplio y diverso. 

A Continuación os dejo una fotografía y el anverso de la imagen que siempre tiene una historia...

viernes, 11 de noviembre de 2011

La huella documental del patrimonio



Ayer nos sorprendió El País con esta interesante noticia vía el Instituto de Patrimonio Cultural, http://www.elpais.com/articulo/cultura/viaje/tiempo/salvar/patrimonio/artistico/elpepucul/20111110elpepucul_8/Tes sobre los comienzos de la catalogación del patrimonio histórico español. 

Durante los primeros sesenta años de este siglo se realizaron distintos intentos para inventariar el ingente patrimonio hispánico. Eran tiempos de hambre y penalidades, en una sociedad con tantas carencias este tema quedaba relegado a un lugar de olvido y expolio. Para ello se hicieron algunos intentos de catalogación entre los que este puede ser uno de los más interesantes. Todo este fondo documental, que sirvió de base para posteriores ediciones se encuentra hoy  a disposición de todos en internet. Personalmente a riesgo de caer en el excesivo elogio de las nuevas tecnologías, creo que estas son unas herramientas de primer orden para todo investigador de la historia y las humanidades. Nos ha costado tiempo darnos cuenta, pero desde hace años los Archivos Españoles en Red y en la actualidad el PARES han demostrado que algunas cosas en cuanto a digitalización y facilitación de acceso a documentación se pueden llegar a convertir en imprescindibles. En al actualidad la Biblioteca Nacional, proyectos tan interesantes como Europeana o en el campo andaluz la Biblioteca Virtual de Andalucía son grandes ejemplos de esta realidad. Queda mucho por hacer, mucha documentación en archivos nacionales ( Nacional, Salamanca - Guerra Civil, etc...) pero es un buen comienzo. En el ámbito andaluz se echa en falta un proyecto similar al PARES en Andalucía. Los archivos autonómicos dependientes de la Junta deberían empezar a plantearse crear un portal para acceder a la documentación que seguramente ya tienen digitalizada. Es un trabajo ingente, pero facilita el acceso a nuestra historia de manera impresionante.

Os dejo el enlace en el que con caligrafía de Ramirez de Arellano, un precursor de los estudios patrimoniales en la provincia, hace un repaso pueblo a pueblo del patrimonio local. En el caso de Palma del Río podemos conocer el estado de nuestros monumentos poco antes de que muchos elementos entraran en abandono o simplemente desaparecieran...

A partir de la página 1098 podéis leer el apartado dedicado a Palma del Río.

martes, 8 de noviembre de 2011

La aventura equinoccial de Lope de Aguirre. Ramón J. Sender

" Ahora, cuatro siglos después,cuando en las noches oscuras se levantan de las llanuras y pantanos de Barquisimeto, Valencia y lugares de la costa de burburata, fuegos de luz fosfórica que vagan y se agitan a los caprichos del viento, los campesinos cuentan a sus hijos que allí está el alma errante de Lope de Aguirre el peregrino,que no encuentra dicha ni reposo en el mundo".



De esta magnífica manera termina una de mis novelas históricas preferidas, " La aventura equinoccial de Lope de Aguirre." del escritor español Ramón J. Sender. Mi primer acercamiento a este autor vino por la breve novela " Requiem por un campesino español ", que algún día comentaré también en este blog. 

El personaje del vasco Lope de Aguirre, me llamaba la atención desde que leí una carta que este señor le dirigió al Felipe II rey de las Españas. Aquí podéis ver la carta, no tiene desperdicio  http://www.lrc.salemstate.edu/aske/texts/agirre.htm

En el análisis de la novela no me detendré en profundidad, porque creo que no soy imparcial, ya que he señalado que la forma de escribir y tratar el tiempo histórico de Sender, me parece excelente desde la novela que antes reseñé " Requiem por un campesino español ". El protagonista Lope de Aguirre protagoniza este relato de la expedición que buscaba la civilización del Dorado y la ciudad de Omagua en la cuenca del Marañón y el río Amazonas.

Quizás la última de las grandes expediciones de conquista, pretendía encontrar uno de los mitos de la conquista americana, la existencia de un reino maravilloso en la cuenca del Amazonas con grandes riquezas y construcciones. Llevados por testimonios de aventureros anteriores como Francisco de Orellana ( http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Orellana ), el virrey del Perú Andrés Hurtado de Mendoza, organizó como válvula de escape para resolver conflictos latentes en su virreinato tras las guerra civiles entre partidarios de Pizarro y Almagro, esta expedición de conquista bajo la capitanía de Pedro de Úrsua. Lope de Aguirre, viejo superviviente de las guerras civiles peruanas llega a la expedición como un cargo secundario en la milicia pero poco a poco va ascendiendo y protagonizando intrigas contra los jefes establecidos. El primero en caer sería el propio de Ursúa, al que Aguirre llama adamado y demasiado preocupado por sus intereses y los de su concubina la mestiza Doña Inés. Esta mujer se convierte en objeto de deseo de los distintos protagonistas de la confabulación, menos de Lope que utiliza esta figura femenina para provocar enfrentamientos que lo auparán al poder. 

La novela tiene un buen ritmo y se desarrolla con gran agilidad, hasta que en el desarrollo de la odisea por el Amazonas el ritmo decae.En la parte final el ritmo se vuelve frenético y los acontecimientos se suceden con gran rapidez. La locura de aguirre va desbordando las distintas eventualidades de la expedición y cuando se encuentra acorralado en el final de su periplo, prefiere asesinar a su propia hija " Porque alguien a quien quiero tanto no debería llegar a acostarse con personas ruines " que entregarla. Asesinado por sus propios soldados su cuerpo fue descuartizado y mandado a varias ciudades de la actual Venezuela. 


La figura de Lope de Aguirre, ha servido de inspiración para películas como la que dirigió Werner Herzog " Aguirre, la cólera de Dios " en el año 1972 y protagonizadas por Klaus Kinski. Esta película es una odisea en si misma ( existe un documental sobre los problemas de filmación ), pues el bueno Klaus representaba  a la perfección el personaje de Aguirre, no le hacía falta actuar pues era un individuo visceral y con los mismos puntos de locura del Vasco Lope. Carlos Saura también realizó otra película sobre la expedición a El Dorado, en 1988.


Quería comenzar los comentarios sobre novelas históricas con este apasionante relato. Proximamente también aprovecharé para poner a caldo otras novelas pseudohistóricas que nos rodean...

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cartografía histórica II

En la serie de mapas interesantes sobre nuestra comarca comenzaré exponiendo uno de principios del siglo XX y que junto con los primeros mapas topográficos realizados en España. En este mapa podemos encontrar una información distinta a la que encontramos en esta primera representación cartográfica. Podemos conocer el tipo de cultivos, nombres de propietarios, molinos, fuentes, etc... Merece la pena echarle un vistazo para conocer la deriva histórica del territorio y el paisaje que nos rodean.


En breve escribiré sobre otros mapas o documentos interesantes.











Para verlos con más detalles, los podéis consultar en la biblioteca de Cataluña.
http://mdc.cbuc.cat/cdm4/document.php?CISOROOT=/mapesBC&CISOPTR=681


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Portocarrero el hombre de los 40.000 dólares

Hace un mes aproximadamente, buscando imágenes sobre las jornadas de Historia Cardenal Portocarrero, me topé con este interesante retrato del Cardenal Portocarrero realizado por el pintor belga Jacob Ferdinand Voet, en la segunda mitad del siglo XVII. La calidad del retrato es bastante grande y podéis apreciar detalles en la ficha de la casa de subastas Christies que es donde en la actualidad está a subasta por un precio de 40.000 dolares.

El enlace en Christies:


Y más información del autor en la web del Prado:


Portocarrero y la entrega de la corona de España



A principios de Enero del año 1635 nacía en Palma del Río Luis Manuel Fernández de Portocarrero - Bocanegra y Moscoso – Osorio, un personaje histórico de primera magnitud que jugaría un papel esencial en el cambio dinástico que sucedió en la corona hispánica en el tránsito del siglo XVII al XVIII. Las obras que profundizan en su figura son múltiples y en los últimos años están aumentando de manera considerable, gracias a las Jornadas de Historia dedicadas a este Portocarrero que excedió las fronteras ibéricas y cuya figura tiene ecos por toda Europa[1]. De la trascendencia del cardenal allende de nuestras fronteras, dan buena muestra multitud de pinturas y grabados con su retrato, como los que en la actualidad se pueden consultar en las páginas web de la Biblioteca Nacional de España y de la Biblioteca Nacional de Austria[2]. Estas imágenes ilustraban libros y obras históricas que tratan la figura del cardenal en el contexto de la llegada de Felipe de Anjou a la corona española[3]. Uno de los libros más curiosos que también trataron la figura del cardenal durante el siglo XVIII, es la “Historia política y amorosa del cardenal Portocarrero”, que en sus primeras páginas nos muestra un interesante grabado sobre la percepción de este religioso en la Europa del momento[4]. Observamos en esta representación al Cardenal Portocarrero y la visión que de él se tenía, como una mezcla de hombre religioso y político cortesano.




La imagen del poder del Cardenal Portocarrero en la Europa del momento fue importante y estaba aparejada a otros protagonistas del momento como Felipe V, o acontecimientos que marcaron el devenir de nuestro país como la guerra de sucesión que asentó la dinastía Borbón en España. Es en este contexto, donde voy a desarrollar este artículo centrándome en una interesante obra del pintor Francés Henry A. Favanne (1668-1752), que recibe en 1704 el encargo de la princesa de Ursinos[5] de realizar una pintura titulada “España ofrece su corona a Felipe de Francia, duque de Anjou, en presencia del Cardenal Portocarrero “[6].En esta representación pictórica, el autor desarrolla desde la visión francesa una iconográfica con un sugerente contenido histórico. En ella, podemos ver cuatro personajes principales, donde el Cardenal Portocarrero ocupa un lugar preeminente investido como Arzobispo en actitud de acompañamiento a la figura de una mujer arrodillada como símbolo de una España, que entrega su corona a un joven Felipe V que es acompañado por la personificación de Francia. En un segundo plano, en el centro una corte celestial de Ángeles también señala al Duque de Anjou como símbolo de la confirmación divina al pretendiente Francés. En el fondo, en tonos sombríos otras figuras acompañan la escenificación de este importante hecho histórico donde también se nos muestra el conflicto sucesorio simbolizado por Hércules que con una maza espanta los enemigos del joven rey.


Esta obra artística, entra en contacto con dos pinturas del mismo autor que también desarrollan la temática de la sucesión dinástica hispana y el conflicto armado resultante entre partidarios de los Borbones y los Austrias. El lienzo con mayores similitudes es el titulado “Los Reinos de Valencia y Aragón, se rinden a Felipe V, Rey de España “, donde observamos una escena de ofrecimiento de la corona de Aragón, simbolizada en esta ocasión por un hombre y a sus pies una mujer representación del reino de Valencia. Sin embargo, el Rey Felipe V es el protagonista al ocupar el lugar preeminente sobre un grandilocuente trono a caballo acompañado de nuevo por la personificación de Francia, rodeado de ángeles y venciendo con la ayuda del mitológico Hércules a sus enemigos. Finalmente, existe otra pintura en óleo sobre lienzo titulada “ La Batalla de Almansa “ ( 25 de Abril de 1707 ) , donde el mismo autor muestra una escena de esta importante batalla de la guerra de Sucesión, con un gran peso personajes mitológicos.

Otras interesantes obras  de este artista francés, sobre la guerra de la independencia.










[1] Para conocer en profundidad el papel de Luis Manuel Portocarrero en la segunda mitad del siglo XVII recomiendo consultar la obra de Peña Izquierdo – Portocarrero, Antonio Ramón.” La Casa de Palma : la familia Portocarrero en el gobierno de la monarquía hispánica (1665-1700) “. Universidad de Córdoba – Ayuntamiento de Palma del Río, año 2004.
[2] En la multitud de grabados con los retratos del Cardenal primado de las Españas es interesante observar como se ilustra el paso del tiempo desde la madurez hasta las últimas representaciones con los claros rasgos de la vejez.
[3] Para ampliar el conocimiento sobre las obras de arte que retratan la figura de Portocarrero ver la ponencia de Palencia Cerezo, José María en las V Jornadas de Historia Cardenal Portocarrero del año 2009. En prensa.
[4] Esta obra forma parte de la comunicación de Navarro Martínez, Emilio J. “ Libros para la Historia de Palma del Río “ presentada en las VI Jornadas de Historia Cardenal Portocarrero del año 2010. En prensa.
[5] Morán Turina, José Miguel. “ Felipe V y la Guerra. La iconografía del primer Borbón “. http://www.fuesp.com/revistas/pag/cai0109.html
[6] En la actualidad esta pintura se encuentra en el palacio de Versalles Trianon. Pueden observarla a través de internet en : http://www.photo.rmn.fr/CorexDoc/RMN/Media/TR1/10F5VT/99-015370.jpg