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viernes, 19 de julio de 2013

El puente de hierro de Palma del Río

De anteriores entradas conocéis la importancia que desde mi punto de vista tienen las herramientas electrónicas y digitales para el acceso a archivos, hemerotecas, museos, etc..,del público en general y de los investigadores en particular. En los últimos años gracias a internet, se están acercando multitud de recursos que hasta hace poco costaban tiempo y dinero conseguir. En el estado español tenemos magníficos servicios digitales de prensa histórica, hemerotecas de periódicos como ABC o La Vanguardia, archivos españoles en red, catálogos bibliográficos y la buena labor realizada por la hemeroteca nacional. El talón de Aquiles lo tenemos en el ámbito andaluz, ya que a pesar de la magnífica experiencia de la biblioteca virtual de Andalucía y la cartoteca histórica, los archivos andaluces aún no cuentan con un portal ( similar a P.A.R.E.S) donde consultar toda la documentación que desde hace años lleva digitalizando la junta de Andalucía en archivos locales y provinciales. Si algún día deciden crear una herramienta de consulta deberían fijarse en modelos como el archivo municipal de Córdoba, pionero en la puesta en red de documentación digital de su municipio. 

Mientras esperamos que los recursos digitales vayan aumentando, debemos salirnos de nuestras fronteras para fijarnos en otras experiencias que continuamente nos están dando material interesante. Desde el servicio de google dedicado a libros, una auténtica joya para los bibliófilos y demás interesados en la cultura libresca hasta la web de Europeana que pone en común multitud de recursos electrónicos de los países miembros de la unión europea. 


Para no extenderme mucho en esta entrada hablaré del servicio Gallica de la biblioteca nacional de Francia, que desde hace un tiempo también suele sorprendernos gracias a la facilidad de consulta y a tener la deferencia de crear versión en español de su portal de consulta. Gracias a Gallica y a su laboratorio de digitalización llamado labs podemos consultar un interesante artículo publicado la revista “EL GENIO CIVIL” el  23 enero 1886 sobre la construcción del puente de Palma del Río.


El artículo del ingeniero J. de Palacio, nos habla sobre la utilización de explosivos para cimentar los pilares tubulares que hoy día se pueden contemplar es esta pionera obra civil de finales del siglo XIX. También son interesante las imágenes que reproduzco sobre el proceso de construcción del puente. Os dejo en enlace para que podéis consultar este artículo.



domingo, 7 de julio de 2013

Retortillo el tercer río palmeño

Palma del Río es una encrucijada de ríos, el Guadalquivir recibe en las huertas cercanas a nuestro pueblo al segundo gran río andaluz, el Genil. Los cauces de agua son arterias del paisaje que han sido utilizadas desde la prehistoria como forma de vida, de sustento y comunicación para distintos colectivos humanos. No es casual que en los alrededores de nuestros ríos, en sus terrazas, se encuentren restos de industria paleolítica y  yacimientos desde el neolítico como el de La Verduga, Vega de Santa Lucía, etc... El uso de nuestros ríos marca su culmen  durante el periodo romano en el que la zona de confluencia del Genil y el Guadalquivir, es utilizada como lugar de envasado y transporte del aceite cultivado en la bética. La Edad Media también nos trajo el empleo de nuestros ríos como transporte de maderas, pesca fluvial y los comienzos de sistemas de irrigación como las norias y azudas.

Estos ríos palmeños son los más conocidos y figuran en el escudo de la villa, pero me gustaría señalar la importancia de un tercer río que también desemboca en el Guadalquivir a un par de kilómetros de la unión de los dos grandes ríos andaluces. El Río Retortillo hoy podría pasar por un arroyo, pero en tiempos en los que su cauce no estaba controlado por pantanos era un importante afluente del Guadalquivir. Desde su  nacimiento en el interior de Sierra Morena,  es un paso natural de sierra y frontera entre las actuales provincias de Córdoba y Sevilla, hasta desembocar en nuestro municipio.


La posición estratégica del Retortillo como afluente norte del Guadalquivir la tenemos constatada desde el tiempo romano. Entre los actuales puentes de la vía del tren y de la carretera A - 431, existen las ruinas de un antiguo pontón romano con añadidos medievales. De ésta construcción sólo nos queda un arco en la orilla de Peñaflor, pero aún se conservan los pilares y su nexo con el antiguo camino de Córdoba a Sevilla. Este itinerario, constituía una de las principales vías tanto terrestres como fluviales de la Andalucía antigua y medieval.


A escasos 500 metros de esta infraestructura pontonera, encontramos una galería de agua de unos 15 metros de longitud con entrada orientada al noreste y salida al cauce del Retortillo. La finalidad de ese túnel es clara, dar salida a las escorrentías de aguas que bajan desde el monte cercano. Todavía durante las lluvias pasa agua por esta galería artificial realizada para drenar agua. La obra es importante para lo exiguo del torrente, pero posiblemente estuvo relacionada con algún asentamiento, construcción hidráulica o molino desaparecido junto al Retortillo.



De la misma naturaleza histórica, como elemento patrimonial relacionado con el río, encontramos aguas arriba en la misma orilla un intento de crear un puerto de noria del que sólo quedan los restos del pilar con importantes sillares y un muro con una altura de unos 2 metros y una longitud de 20 metros para encauzar el agua que habría movido el ingenio. Estos dos elementos patrimoniales están situados en el término de Palma del Río ya que el mismo cauce sirve de límite con el término municipal de Peñaflor.



Aguas arriba en la vertiente sevillana, encontramos uno de los elementos más señeros de la unión del pasado histórico y el medio natural. El castillo de Toledillo es una fortaleza creada para controlar el paso natural desde el valle hasta la sierra por las faldas del Retortillo. El fortín de Melbal, como era denominado en el periodo islámico, se conserva mimetizado en el entorno de la presa de derivación del Retortillo. Con una interesante historia bajo medieval, fue objeto de las apetencias territoriales del señorío de Palma por controlarlo, llegando a enfrentarse con el obispado de Córdoba por su posesión.


La orografía de las orillas del Retortillo favorece la creación de cárcavas y pequeños cañones, además de cuevas y abrigos naturales que han sido utilizados como lugar de refugio para el ganado e incluso para el retiro de ermitaños. En el año 1595, en los documentos conservados del  archivo del hospital de San Sebastián queda muestra de estos eremitorios con una breve mención sobre “Se rescibio un ermytaño de las quebas de rretortillo”. Esta utilización religiosa, tiene como máximo exponente la fundación en sus faldas del convento franciscano de San Luis del Monte que junto al de Santa María de los Ángeles de Hornachuelos, fueron los pioneros de la seráfica provincia de Los Ángeles. En el nacimiento de esta comunidad franciscana también vuelve a participar de manera decisiva el señor de Palma Luis Portocarrero al ceder parte de sus tierras en la orilla del Retortillo para el retiro monástico.


De esta manera, discurre parte de la sencilla y a veces desconocida historia del Retortillo antes de confluir en el gran río de historia y cultura andaluz.