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jueves, 31 de octubre de 2013

El día que tembló la tierra

El día uno de noviembre de 1755 festividad de todos los santos, quedaría marcado en la historia de la península ibérica como uno de los mayores desastres naturales que sufrió el solar ibérico. El conocido como terremoto de Lisboa tuvo como epicentro un lugar indeterminado al norte de la isla de Madeira enfrente de las costas africanas. El terremoto  según investigaciones sismológicas posteriores, tuvo una magnitud de 8,7 - 9 en la escala de ritchter y está dentro del umbral de los grandes terremotos de la historia. Tras asolar la costa Atlántica, donde se dejó sentir especialmente en Lisboa dejando la ciudad prácticamente derruida. Una vez terminado el movimiento de tierras, el mar se retiró para posteriormente producirse tres Tsunamis con olas de entre 4 y 6 metros de altura. 

Las pérdidas humanas en la capital lusitana fueron muy importantes, una estimación aproximada señala que pudieron fallecer a consecuencias de esta catástrofe natural unas 90.000 personas. El terremoto también afectó a la costa marroquí y a la costa atlántica andaluza. La ciudad de Cádiz sufrió las consecuencias del maremoto e incluso Sevilla y su catedral fueron afectadas con diversa intensidad. Los ecos documentales de la catástrofe fueron amplios ( procesiones religiosas, supuestos milagros, etc... ) incluso el rey Fernando VI pidió un informe al consejo de Castilla, que nos ha legado una interesante información archivística custodiada en la Real Academia de la historia. Esta serie de preguntas ( ¿ Se sintió el terremoto ?, ¿ A qué hora?, ¿ Cuanto tiempo duró ? , etc... )  fueron enviadas a todos los pueblos y las respuestas se encuentran publicadas en este interesante documento publicado por el Instituto Geográfico Nacional sobre los efectos del terromoto de Lisboa en España. El terremoto también se dejó sentir en la comarca del Guadalquivir. En Palma del Río nos queda un curioso texto que ahora transcribo: " Estando el Sol macilento cerca de las 10 de la mañana comenzó el temblor que se sintió por 12 a 15 minutos, y repitió levemente a la hora y media como en los días inmediatos hasta 11 veces. En los Rios Guadalquiviry Genil se dividieron las aguas hasta descubrir el fondo y salir de sus márgenes. En el Convento de Santo Domingo cayó el remate de la torre, y se quebrantaron los 4 Arcos torales. En el Palacio del Conde se cuartearon varias paredes, y se hun-dieron algunos tejados y tabiques. De las Casas no pocas antiguas se arrui-naron, y otras fue preciso mandarlas demoler."


También se conservan algunas referencias bibliográficas antiguas como este libelo, del cual reproduzco la portada y donde se hace un recorrido por los daños del terremoto en Córdoba capital y algunos pueblos del Valle del Guadalquivir como Palma, Posadas, Peñaflor y Hornachuelos. Es curioso que se le da gran importancia a los daños en edificios religiosos en Córdoba y los pueblos. De Palma señala que fue afectada la parroquia con sus molduras, el convento de Santo Domingo en su espadaña y dos casas. En Peñaflor daños al convento de los Franciscanos y su iglesia, quedando casi en ruinas. En Hornachuelos relata daños en casas e iglesias y en Posadas daños en el convento de los Basilios del Tardón y la salvación milagrosa de un niño. 

Estos son algunos de los ecos de un terremoto catastrófico que afectó a toda la península y que nos recuerda que aunque estemos en una zona de relativa estabilidad sísmica existe siempre riesgo en el mar y en la tierra.