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viernes, 7 de septiembre de 2012

El pilar de la Algaba


Desde hace un tiempo visito un interesante proyecto de catalogación de fuentes y manantiales de Andalucía, el cual recomiendo que visitéis. Un amigo una vez me comentó que se podía subir información y al visitar la web me di cuenta que no figuraba en el término de Palma del Río, el antiguo Pilar de la Algaba. Este manantial está ubicado en un lado del actual camino rural que cruza el antiguo terreno del cortijo de la Algaba y llega hasta Fuente Carreteros. Es un manantial de planta rectangular de unos diecisiete metros de largo por seis de ancho. En su interior encontramos dos elementos divididos, un parte de abrevadero de dos metros de ancho y un pozo central que podría surtir de agua el centro del pilar. 

Las dimensiones de este pilar nos muestra la importancia que tuvo en su momento como lugar de suministro de agua y abrevadero para animales. En la actualidad, se encuentra cubierto de vegetación y no contiene agua. El estado de abandono de esta interesante fuente nos debe hacer pensar sobre el uso del agua y la sobreexplotación de manantiales naturales e históricos. 

 Como anécdota decir, que antiguamente se decía en Palma del Río un refrán referido a esta fuente.  " Estás mas loco que la jaca de la Algaba", supuestamente el agua de esta fuente producía algún tipo de locura a quién la bebía. En un mundo demasiado cuerdo, hacen falta fuentes como esta.

Para ver la ficha que he realizado sobre este pilar:

http://www.conocetusfuentes.com/datos_fuente_6821.html


lunes, 3 de septiembre de 2012

Bonsor y su expedición arqueológica por el Guadalquivir



Desde hace un tiempo se puede consultar y descargar en la Biblioteca Virtual de Andalucía una de las obras pioneras en el estudio arqueológico e histórico del Valle del Guadalquivir. El humanista británico Jorge Bonsor  , recopila el fruto de sus expediciones por el valle del Río Grande. En esta obra que podemos consultar en inglés con su formato original y magníficas ilustraciones del autor que muestran su pasado como pintor, encontramos referencias de los restos y construcciones aledañas a este cauce de historia. 

Aquí podeis descargar en formato pdf esta magnífica guía arqueológica:

http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/consulta/resultados_busqueda.cmd?id=31352&formato_fechapublicacion=dd%2FMM%2Fyyyy&posicion=4&forma=ficha


lunes, 27 de agosto de 2012

Arrieros


Hasta hace apenas cuarenta años Andalucía era tierra de arrieros, tierra de hombres que apuraban los caminos. Por entonces las “veredas de carne” eran lugares de paso por donde los burros en sus serones acarreaban naranjas, grava, picón de la sierra, etc... Hoy en estas veredas crecen alambres de espinos, sembrados por los que hasta antes de ayer necesitaban del auxilio de estos caminos, transitados por burros para poder llamarse civilizados. Mientras nosotros olvidamos lo que fuimos, otros aprovechan  para usurpar esta porción de nuestro pasado colectivo.

Cuando algunos se avergüenzan de las huellas de sus ancestros, acomplejados, disimulando con un presente amnésico la virtud de la humilde supervivencia, prefiero recordar nuestro testimonio como pueblo, desde la memoria colectiva hasta el pequeño recuerdo de unas viejas “angarillas”, fondeado en cada detalle de la historia para asimilarla en nuestro periplo. Los arrieros vertebraron este tapiz andaluz conectando cada rincón de esta región hasta hace cuarenta años. Su labor empezó a ser despreciada y el desarrollo poco a poco, acabó con un medio de transporte milenario. Pero el tiempo pasó y defender aquella forma de vida no significa vender una falsa nostalgia. La vida ha cambiado y desde nuestra prisa, en la comodidad actual, debemos recordar aquellos caminantes, caminantes que hicieron su camino con cada paso, al caminar. Encarnaron a la perfección los versos de aquel arriero de la palabra, caballero de la poesía, don Antonio Machado.

Siempre el primer borrico llevaba un gran cencerro anunciando la “arria”, un cortejo de colores recorría cada palmo de esta tierra. Los arrieros seguían el deambular de las “bestias” caminando a su “vera”, hombre y bestia compartían la misma senda, el mismo cielo, no siempre estrellado en las noches de aquella hambrienta España. Es tan efímera nuestra memoria que ya no recordamos cuando Andalucía era conocida como tierra de arrieros, como bien señala don Antonio Domínguez Ortíz en su magnífico libro titulado “Historia de los moriscos”.

Últimamente sólo nos acordamos de este noble animal en los días de romería, observamos como cualquiera puede montar un rucho pagando, se ríen de toda una cultura que se extingue. Entonces prefiero recordar a Juan Ramón y me coloco al lado de Platero, cuando todavía le quedaba dignidad a esta noble bestia, aveces tan humana que supera al inquilino de su cabalgadura.

Dedicado a la memoria de arrieros como mi abuelo, caminantes que hicieron camino al andar ...

Serones  :  Alforjas utilizadas por los arrieros para colocarlas a ambos lados de los burros para transportar diferentes tipos de mercancías.
Veredas de carne : Caminos comunales utilizados en el medio rural para transportar ganado o para el transporte de mercancías a cargo de los arrieros.
Arria : Columna de burros en fila.
Rucho : Burro pequeño. 



Artículo publicado originalmente en la Revista Saxoferreo.

lunes, 6 de agosto de 2012

Galería de agua del Río Retortillo

Desde hace tiempo tenía pensado realizar una entrada que incluyera esta galería de agua que puede simbolizar la mezcla de temas que estoy tratando, la memoria de la piedra y los ríos de historia. La zona del Retortillo la conozco desde mi niñez, con mi padre solía ir a pescar y recorrer la orilla de este Río muy antropizado en los últimos tiempos. Allí fue donde me fijé en un agujero que existía en la misma orilla del Río, en un afloramiento de piedras junto al agua. De niño pensaba que era una cueva de las que tanto abundan por las orilla del Retortillo y que en algunas ocasiones fueron utilizadas por  ermitaños. Pero con el tiempo, he vuelto a visitar la zona, buscando referencias documentales que en próximas entradas contaré. En una de esas visitas, andando junto a mi padre  por la zona, me recordó la historia de la cueva y me decidí a buscarla. Estaba en el mismo lugar, cerca del agua y cubierta por una higuera y zarzas. Las escasas lluvias de este año, me permitieron bajar a la entrada del orificio y fijarme que lo que de niño pensaba que era una cueva pequeña, en realidad era una galería excavada en la piedra que se perdía en el interior de piedra. Tras andar por la zona, encontré el orificio de salida de la galería que conectaba con la zona de cultivo cercana, muy modificada en los últimos años. 
Después de volver a visitar en los últimos días este tunel de agua, de internarme en su interior unos diez metros y fotografiarlo, sigo sin tener pruebas claras de la utilidad de esta galería que desemboca en el Retortillo. El aspecto del tunel es claramente artificial y puede estar relacionado con construcciones históricas como un puerto de noria que documenté aguas arriba o el cercano puente romano.
En este paseo por el inframundo, pude comprobar como en el interior todavía se conservan materiales de arrastre que provendrían del supuesto molino o manantial que vertería sus aguas mediante este tunel en el Retortillo. La longitud es de unos veinte metros y parece tener derrumbes internos en la parte final por donde entraría el agua a esta galería. Construcciones de este tipo encontramos desde el periodo romano, minas de agua para canalizar regadios, los Qanat árabes, etc.., pero todos estos ingenios hidráulicos son mas grandes y de otra configuración que el del antiguo Río Melbal. La investigación histórica, tiene este proceso de analisis de todos estos hallazgos, que seguiré intentando interpretar. Como el cuaderno de campo que es este blog, sólo puedo aportar los comienzos de estas pesquisas.
 Como curiosidad, hace unos días leí en un blog de Palma del Río las antiguas leyendas que hablaban de los túneles de Palma del Río. Como muchas leyendas son interesantes pero sin constatación real. Por ahora el único túnel o galería, que existe en Palma del Río es éste del Retortillo

miércoles, 1 de agosto de 2012

Marcas de cantería en la Torre de Villadiego de Peñaflor

Continuando con la serie de entradas sobre la piedra y sus usos históricos, dejo a continuación un artículo que aparecerá en breve en una revista local de Peñaflor sobra las marcas en los sillares del torreón medieval de Villadiego en la antigua Celti.

El estudio y conocimiento de las marcas y señales en edificios históricos, denominado gliptografía se ha convertido en una disciplina auxiliar de la historia y la arqueología de bastante actualidad1. La piedra y los distintos soportes constructivos, también guardan memoria y ya sea mediante grafitos o marcas podemos leer en las paredes de nuestros edificios históricos una información histórica de singular utilidad. Estas marcas las encontramos en muchos monumentos y en nuestro ámbito cercano también existen. 
  La torre – ermita de Villadiego en Peñaflor, posee un conjunto de marcas inscritas en la piedra muy interesante. El conjunto más llamativo son las representaciones de flechas que existen en la habitación que da acceso a la parte superior de la torre. A lo largo del doble arco de sillares de piedra que sostiene la techumbre, encontramos esta decoración de flechas que señala al techo y estaría relacionada con la finalidad bélica de este torreón defensivo datado en el siglo XIV2. Una representación similar pero realizada sobre el tapial la encontramos en un torreón de la muralla de Palma del Río donde existe un grafito de ballesta y flecha con una forma parecida a las de Villadiego. 
En otros castillos cercanos a Peñaflor, como los del Toledillo – Malapie o Almenara también existen marcas con otras formas, pero no son tan claras como las de la actual ermita de Villadiego. Aunque el símbolo de la flecha es el más común en el interior de la torre, existen otras marcas que nos relacionan la torre con el puente realizado en el siglo XIV para cruzar el Río Bembezar a la altura de Moratalla.

La representación de flechas en edificios defensivos medievales es común como motivo decorativo y simbólico. Los muros, techos, y maderas de muchos de nuestros monumentos guardan señales que identificadas e investigadas nos muestran un singular archivo histórico.

1.Para acercarse a esta forma de analizar estas marcas y símbolos recomiendo este blog : http://elgrafitohistorico.wordpress.com

2. Magdalena Valor Piechotta. Las fortificaciones de la Baja Edad Media en la provincia de Sevilla”. Historia, instituciones, documentos, ISSN 0210-7716, Nº 31, 2004, págs. 687-700.

domingo, 22 de julio de 2012

La memoria de la piedra

Desde siempre he pensado que el patrimonio histórico no es sólo un concepto que se deba aplicar a los grandes monumentos del pasado. En nuestro entorno quedan huellas dispersas de nuestra historia que en un segundo plano, también forman parte de nosotros y nos deben servir para ampliar la visión que tenemos del patrimonio. Huellas del tiempo olvidadas, que no siempre son valoradas por el público en general, estudiosos o autoridades con potestad para velar por el patrimonio común. Elementos de la memoria del trabajo ( cortijos, molinos, chozos, huertas, etc...) y de la memoria del paisaje ( canteras, infraestructuras antiguas, cultivos y distribución de la tierra ) también son monumentos de nuestro pasado que deben hacernos ampliar visiones y formas de entender la historia.

En una serie de entradas en este blog, intentaré exponer algunos de estos monumentos olvidados de nuestro ámbito cercano. Con el nombre de la memoria de la piedra, me gustaría crear una serie de entradas donde tratar del proceso de la piedra en el tiempo histórico.

Este primera quiero dedicarla a los filones y canteras que en toda la falda de Sierra Morena encontramos, con una gran amplitud de formas y tamaños. Estas canteras constituyen el primer paso de grandes obras posteriores, monumentos e infraestructuras. En las primeras estribaciones de Sierra Morena, existen multitud de ejemplos de canteras monumentales como la situadas en las cercanías de Córdoba en la zona de Santa María de la Albaida fotografiadas magníficamente por Paco Madrigal. Toda la zona norte del valle del Guadalquivir, en el límite con Sierra Morena está jalonada de multitud de canteras y filones de piedra que surtieron de material pétreo nuestros grandes monumentos. En la comarca del valle del Guadalquivir en el municipio de Posadas dentro del parque de la Sierrezuela, la denominada " Cantera Jonda " es otro ejemplo de estas canteras monumentales que nos enseñan un paisaje altamente modificado por el hombre en el tiempo histórico. Aún conserva esta cantera multitud de restos de columnas de gran tamaño que fuero desechadas y enriquecen el lugar.


 En dirección Hornachuelos, en la zona de Nublo también existen dos canteras monumentales menos conocidas, una de ellas muy alterada en los últimos tiempos pero también muy interesantes. Estas canteras antiguas se van difuminando al llegar a la cuenca de los ríos Bembezar y Retortillo. Aunque existen filones y pequeñas canteras, las de gran tamaño no aparecen con tanta facilidad.


Os emplazo a próximas entradas de este blog donde trataré usos y memorias de la piedra de nuestro ámbito cercano.

lunes, 25 de junio de 2012

Las sombras del Cardenal

 
 

Aunque el cardenal Portocarrero no es objeto principal de mis investigaciones, en los últimos tiempos acabo encontrando rastros de este personaje histórico por muchos sitios y acaban publicados en este cuaderno de notas que es el blog. Tal vez influya que se están digitalizando muchos archivos, colecciones artísticas, libros, etc.., y que si investigas sobre Palma del Río acabas coincidiendo con esta figura. El conde de Palma, aunque nacido en nuestro pueblo, fue un personaje con múltiples facetas y una historia bastante interesante que en los últimos años estamos empezando a conocer.

La dimensión internacional del cardenal no es nada desdeñable, como expuse en una entrada anterior, existen referencias de pictóricas y documentales en muchos sitios de Europa. El documento que vengo a mostrar hace referencia a una etapa vital de Luis Portocarrero, donde aún estaba comenzando su escalada en el poder. Esta prueba documental es de tanta importancia, que cuando la encontré y me dispuse a comenzar su análisis me hizo dudar de su autenticidad. A día de hoy, todavía tengo dudas de que esta carta no sea un apócrifo para desacreditar la figura de este eclesiástico tan unido al poder. 

El documento que enlazo al final de esta entrada, no tiene desperdicio. Su lectura es amena y nos  muestra a un personaje fiel a la corona francesa y a su rey Luis XIV, que expone sin ningún pudor que " los españoles  mismos a quienes yo había procurado hacer todo el mal que me ha sido posible ...". Esta misiva nos muestra a una serie de personajes históricos que jugaron un papel importante en el final de la guerra de los treinta años y la paz de los Pirineos que simboliza la primacía de Francia como potencia continental. 

El cardenal estaba al corriente de los juegos diplomáticos e intrigas de las distintas cortes europeas y facciones de poder, a pesar de estar sometido al destierro  " en la más áspera tierra del mundo y apartado de toda comunicación humana ". Ese es el principal motivo de esta carta, pedir y suplicar un mejor trato " para pasar lo restante de mis días ". De aquí surgen las incógnitas sobre este documento, pues parece ser redactado por una persona mayor sometida al retiro ( obligatorio ) y que está suplicando un mejor trato en el trance final de su vida. Pero por las fechas de los acontecimientos históricos, personajes que aparecen retratados, etc.., no concuerdan con la biografía de Luis Fernández Portocarrero. Estaríamos situados temporalmente en la mitad del siglo XVII, en las luchas por la hegemonía continental durante la guerra de los treinta años y el final del dominio hispano en el continente. Aparecen retratados en las letras el cardenal Mazarino, Esteban de Gamarra y el conde de Fuensaldaña,  todas ellas figuras representativas de este momento histórico. 

Al encontrar el documento, todo me hizo pensar que quedaría una entrada muy interesante titulada " El ocaso del Cardenal Portocarrero ", pero la lectura nos indica que si no es una falsificación, el conde de Palma estaría en plena madurez. Algo que no concuerda con la pretendida crisis y retiro de una persona alejada del poder y las intrigas políticas. Por ello, a pesar de las controversias que nos surgen al analizar el documento, podemos reconocer (si no es una falsificación para desacreditar al cardenal ) una fuente de primera importancia, que nos señalaría a un Portocarrero partidario del rey sol y de Francia ( al que " pelotea " sin ningún reparo), desde su juventud. De este manera, podríamos sacar conclusiones de sus futuras acciones, pues corriendo el tiempo decantaron la corona hispánica, tras la crisis sucesoria de Carlos II. Así podríamos explicarnos su apoyo a los borbones franceses y al candidato que mandaba su " Sire" Luis XIV .

Dejo el enlace del documento dentro de la colección de la Real Academia de la Historia, para su lectura.