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martes, 14 de mayo de 2013

La feria de mayo en la prensa histórica


En los últimos años y gracias a la digitalización de varias hemerotecas históricas, hemos tenido acceso a noticias relacionadas con Palma del Río de distinta índole. El servicio de prensa histórica del Ministerio de Cultura, nos proporciona algunas menciones sobre la feria de mayo en las primeras décadas del siglo XX. De estas crónicas, podemos obtener información sobre este acontecimiento que alteraba el ritmo normal de este pueblo. Aunque es cierto que la feria de mayo era de menos entidad que la de agosto, ya se producen las primeras referencias en periódicos provinciales de comienzos del siglo pasado. La fecha de la feria en estas primeras décadas, siempre se situaba los días 20, 21 y 22 de mayo sin que tuviera que coincidir, como en la actualidad, con el fin de semana. La primera de estas breves reseñas, está fechada el 18 de mayo de 1908 y nos avanza que según costumbre, la feria de ganados se desarrollará los días 20, 21 y 22 de mayo. Más allá de la propia vertiente económica y de negocios, el aspecto lúdico de la feria tiene una importancia creciente. En la nota de prensa nos señalan los festejos que se desarrollarán que son “diana por la banda municipal, grandes iluminaciones eléctricas, circos ecuestres en la plaza de toros, funciones de teatro y cinematógrafo público en el paseo del llano”. También se anuncia que no se cobra impuesto para las instalaciones que se hagan en la feria. Como acontecimiento previo a la feria, el corresponsal indica que la compañía cómica que dirige el famoso actor Espantaleón, llevó número público al coliseo del señor Jerez. Un año después, el mismo corresponsal publica otra breve nota de similar contenido, recalcando las inmejorables condiciones de las ganaderías. La diferencia es que la fiesta venía precedida por el triste hallazgo en vísperas de feria, de una joven palmeña ahogada en el Río Genil. Un breve, publicado en julio de 1913 en el diario de Córdoba también nos muestra que en la feria se producían hurtos de ganado, como el caso de ese año en el que desaparecieron dos burros.


De la década de los veinte del siglo pasado, podemos leer un texto publicado en prensa el dos y tres de junio de 1925. En esta crónica poética Rafael Ruiz Núñez, escribe sobre los días anteriores a este acontecimiento tan esperado por el pueblo. La cercana feria le sirve al autor para describirnos el antiguo paseo. Rafael nos dice que el paseo estaba compuesto en estos años por seis filas de árboles entre los que predominan el naranjo y el álamo negro. También nos señala, que estaba iluminado mediante lámparas eléctricas de poca potencia que pendían sustentadas en cuatro columnas de hierro. Los jardines también son descritos como “merecedores de una crónica propia y más allá queda la llanura dedicada a la exposición de los ganados en los días de la feria, quedando al fondo el convento de San Francisco”. Tampoco podían faltar elementos tan importantes para el autor, como la fábrica de harinas y electricidad con sus tres “monumentales norias costeras de puro estilo árabe “. Además de las “típicas ventas de la Bombilla y la Aurora “y el puente de madera sobre el “poético Genil “.


Las escasas referencias a esta feria vuelven a aparecer en los años treinta, en los que el gobernador anuncia en el diario Córdoba del 17 de mayo de 1934, que acudirá a Palma del Río a la entrega de los premios del concurso de ganados celebrado en la feria de esta villa. El seis de abril del año siguiente, en el mismo diario se anuncia la celebración de la feria los días 20,21 y 22 de mayo donde se le suministrarán a los asistentes pastos y abrevaderos siendo encargado de la comisión de festejos don José Hidalgo. Finalmente del año del comienzo de la guerra civil, conservamos este anuncio de feria que reproducimos y que se publicita como la mejor feria de toda la provincia.

domingo, 14 de abril de 2013

Una proclamación republicana en el siglo XIX

El siglo XIX en Palma del Río es una de las épocas históricas mas interesantes y desconocidas, pero gracias a la hemeroteca digital de la Biblioteca nacional podemos conocer algunos acontecimientos de nuestro pasado cercano. Durante aquella centuria se pusieron los cimientos de lo que fue el convulso siglo XX, se desamortizaron conventos y bienes comunales públicos acrecentando la desigualdad social entre las clases más humildes y los latifundistas locales.  No me extenderé en estas cuestiones que necesitan de otros ámbitos y soportes, pues ahora lo que vengo comentar es una sencilla noticia. Este suceso que ocupó una breve  reseña en periódicos de la época, no deja de ser simbólico y muestra que la opción republicana ya era tenida en cuenta incluso en el ámbito local. Según cuenta la noticia publicada en un breve del diario de Madrid El Católico, el día 11 de febrero de 1841 parte de la milicia nacional de Palma del Río proclamó la república. Unos días después aparece la noticia con más detalle en el Nacional de Barcelona. Según la noticia, la milicia nacional no sólo proclamó la república en Palma del Río, también marchó a Fuente Palmera y en la plaza del pueblo gritaron vivas a la república enfrentándose con el síndico colonial. 


El siglo XIX palmeño nos seguirá sorprendiendo, la política local oscilaba entre un progresismo radical con proclamaciones vacuas de la república y retornos frustrados al antiguo régimen personalizados en la llegada a nuestro pueblo del comandante carlista Miguel Gómez y la adhesión al pretendiente carlista a la corona española Carlos V.


miércoles, 13 de marzo de 2013

La fiesta del árbol

Recuerdo que hace un par de años, durante este tiempo de la cercana primavera estaba buscando en los catálogos de la Biblioteca Nacional algunas referencias sobre publicaciones y cartografía histórica. Allí mirando en la hemeroteca digital que alberga bibliografía y periódicos desde el siglo XVIII hasta finales del XX, llamaron mi atención los textos publicados en la revista La Escuela Moderna del maestro palmeño Melchor Continente Lara. En las dos primeras décadas del siglo XX, Melchor colaboró con esta revista con artículos sobre la educación y la infancia. Algunos de estos textos y más información sobre este profesor de Palma del Río, las trataré en futuras entradas de este blog, pues su recuerdo merece la pena. 

El sugerente nombre de La fiesta del árbol, que tiene reminiscencias simbólicas en muchas culturas e incluso paralelos literarios en el mundo de Tolkien, atrajo mi curiosidad por conocer algo más sobre esta celebración educativa de la naturaleza. En las mismas hemerotecas pude encontrar una noticia que situaba la primera de estas fiestas en Madrid el 26 de marzo de 1896. Aunque existían algunos intentos anteriores  de consagrar una fecha a la plantación de arbolado en países como Estados Unidos con el " día de la Sylvana". 
Esta festividad de la naturaleza, consistía en la plantación de árboles de distintas especies por el alumnado de las sencillas Escuelas Nacionales, para inculcarles valores de respeto, trabajo y amor a la naturaleza.  Las primeras décadas del siglo XX vieron una proliferación de estas actividades educativas. Incluso como se puede ver en la imagen superior, se llegó a crear en Cádiz una Sociedad de Amigos del Árbol. 


En Palma del Río conservamos la noticia de la celebración de esta fiesta entre los años 1925 y 1930. Según el artículo donde fue publicada esta nota, el ayuntamiento de la localidad le regaló a las escuelas locales una bandera con el escudo local. 




El abandono de esta práctica fue paulatino conforme avanzó el siglo. Todavía en algunos lugares se realizan algunas plantaciones de árboles, que bajo el nombre de la fiesta del árbol también constituyen una celebración de valores de  medio ambiente y convivencia cívica. 

lunes, 4 de marzo de 2013

Los bolsillos yermos

El pasado viernes se presentó en Palma del Río, el libro de Antonio Cabrera Ruiz titulado como la entrada de este blog "Los bolsillos yermos" y está publicado por Editorial Séneca. Por un viaje largamente programado no pude asistir a la presentación, pero no quería dejar de acoger en estas letras eléctricas una mención sobre unas páginas que he visto brotar . En ese espacio mágico que es un libro, he tenido la fortuna de ser cobijado de una de las mejores formas, recibiendo al lector, en el zaguán de una gran casa de letras y sentimientos. El autor me pidió que fuera yo quien abriera la puerta mediante el prólogo y ante la situación me sentí afortunado pero henchido de una gran responsabilidad que recaía en mis manos. Ya lo dije en el prólogo, la amistad nos influye y modela la realidad, por eso advierto que hice el esfuerzo de la objetividad en la lectura previa de aquellos textos. Pero la obra estaba bien tejida, con un estilo personal y una visión propia que no debía ser alterada, la historia tenía que seguir su camino, el discurso de unas vidas y unos sentimientos no podía ser domado. Y de aquella manera, terminó la concepción del libro y de mi sencillo prólogo, deje la libertad al autor de enviarlo al cajón, no había compromiso pero se emperró en que el huésped invitado se quedara. Por ello recomiendo la historia y su lectura, pero no me extenderé en halagos porque las páginas valen por sí mismas y no necesitan carta de presentación. Lectura social y humana, en un mundo que algunos días se levanta demasiado gris, con  noticias sobre gente que trata la discapacidad de manera abyecta y alejada de cualquier humanidad. A ellos también va dedicada esta obra, para que dejen de tener el alma y la conciencia yerma.


jueves, 7 de febrero de 2013

La Fuente Blanquilla

El pasado domingo, decidí buscar la fuente "blanquilla" que recordaba de niño cuando pescaba y caminaba por Sierra Traviesa. Hoy en día, aquellos lugares que hace sólo diez años estaban a la mano de cualquiera para un día de campo, pasear, buscar espárragos o pescar, han sido cercados o se han transformado en una gigantesca cantera abandonada testigo impasible y abandonado de la crisis de la construcción. 
Hace ya algunas entradas comenté el interesante proyecto de conoce tus fuentes, en el cual colaboré insertando la ficha de la fuente y el pilar de la Algaba. Tras consultar aquella web, no encontré esta antigua fuente y me dispuse a incluirla. De esta manera, y tras saltar cancelas y una alambrada recientemente colocada que corta un camino transitado libremente hasta hace unos años, pude llegar a esta fuente. Este manantial nace de la piedra caliza ( de ahí el origen de su nombre ) de una vaguada natural, que desemboca en el embalse de derivación del Retortillo. En una loma próxima se encontraba situado el antiguo cortijo de La  Morena, del que sólo se conservan algunos restos de muros. También en sus alrededores se han encontrado vestigicios cerámicos desde la protohistoria. La ocupación humana de esta zona, nos aparece reflejada en la ladera opuesta a la fuente, donde encontramos una pequeña cantera con la forma cuadrada de los sillares extraídos. Todas estas culturas dejaron su impronta incluso en la tradición popular, pues me cuenta mi padre que se crió en el cercano cortijo de Mezquetillas ( topónimo llamativo ), que la gente antiguamente removían  y hacían agujeros en la tierra de los alrededores de la fuente porque pensaban que había un tesoro escondido por los moros. 

La fuente no era un lugar aislado, estaba relacionado con el hábitat de sus proximidades y también con los caminos que pasaban por sus inmediaciones. Sin duda, este nacimiento de agua procuraba un camino mas llevadero a los viandantes que pasaban por la vereda de carne que venía desde Hornachuelos atravesando Sierra Traviesa, para cruzar cerca de la fuente el río Retortillo por el vado de " La gitana" . Aquellos caminos están hoy cortados y abandonados, pero algo no cambia, la fuente todavía fluye.


jueves, 31 de enero de 2013

Libros sobre La Montaña de Los Ángeles

Comienzo esta nueva entrada con cierta premura porque acaba de terminar el mes de enero y no me he decidido a publicar algunos temas que tengo en la recamara de esta blog. Varias anécdotas sacadas de hemerotecas históricas, el tema de los ríos y su discurrir por la historia, elementos olvidados de nuestros paisajes históricos, etc.., quedan esbozados para desarrollar en próximas ocasiones. La causa de este olvido, no es otra que un proyecto de futura publicación en el que estoy metido y que no me ha permitido culminar las entradas como desearía. Esta será breve,casi anecdótica pero adelanta un tema que he tratado de manera secundaria en algunas investigaciones. Las fuentes bibliográficas antiguas, como las más recientes hemerotecas,  nos pueden dar información sobre acontecimientos, en mi caso relacionados con la historia de Palma del Río y comarca. En ese proceso de búsqueda, llevo siguiendo hace tiempo las bibliotecas virtuales, pues juegan un papel esencial en la investigación y el conocimiento del patrimonio bibliográfico. En Andalucía tenemos una biblioteca virtual con un excelente catálogo y facilidades de consulta que va aumentando constantemente sus fondos digitales y nos  suministra sorpresas como la que vengo a mostrar. 
La montaña de los Ángeles es el nombre con el que se conoce al lugar donde se ubicaba el antiguo convento de Santa María de los Ángeles, fundación de finales del Siglo XV cuyo principal protagonista fue Fray Juan de la Puebla. Después de esta primera comunidad monástica vinieron otras en San Luis del Monte ( Peñaflor ), San Francisco y Santa Clara ( Palma del Río ), etc... Sobre todo el proceso de creación de esta provincia franciscana se escribieron varios libros en el siglo XVII, de todos destaca la " Historia de la Santa Provincia de Los Ángeles " de Fray Andrés de Guadalupe. La provincia monástica entró en una paulatina crisis en el siglo XVIII, y la desamorzación eclesiástica del siglo XIX terminó por hacer desaparecer esta antigua demarcación religiosa. 

Cuando ya los ecos de la historia de la provincia de los Ángeles parecían condenados al olvido, el folclorista sevillano Alejandro Guichot y Sierra rescató en su libro " La Montaña de Los Ángeles " del año 1896 este lugar y la rica historia que alberga. La interesante obra de Guichot fue reeditada hace un par de años por Editorial Séneca  y también se puede encontrar en algunos servicios de bibliotecas virtuales. Todo lo que he ido relatando en esta entrada, culmina con el libro que vengo a mostrar y que se aloja en la Biblioteca Virtual de Andalucía. Allí reside para su consulta y descarga, un extraño ejemplar que se adelanta doscientos años a la edición de Guichot. Este primer libro  de " La montaña de los Ángeles: contiene su descripción y la de su convento de Santa María de los Ángeles, una loa de la soledad y un coloquio de una muger famosa..." como bien señala su amplio titular nos muestra información del convento que en ese momento aún estaba activo. Además de un coloquio entre cuatro personajes llamado " Loa de la soledad ". Finalmente en el título también se incluye un coloquio de " La muger famosa ", que puede estar relacionado con la leyenda de la mujer penitente. Pero en la edición digitalizada en internet no se encuentra esta última parte. 

El antiguo monasterio de Los Ángeles y las breñas que una vez lo vieron elevarse en las quebradas riberas del Bembézar, constituye uno de los lugares con más historia y encanto de Sierra Morena.

martes, 25 de diciembre de 2012

Cerro de San Cristóbal, historia y leyenda.

Desde siempre aquel cerro me llamó la atención, en su cima conservaba monte bajo y palmitares, recuerdo de la antigua vegetación que poblaba la zona antes de la roturaciones agrarias. Siempre se contaron leyendas sobre el lugar, desde que allí terminaban los famosos túneles que atravesaban Palma del Río, hasta que bajo una gran piedra se ocultaba un tesoro e incluso que un alma en pena vagaba errante por esos lares.


 En relación con esta interpretación popular de un elemento del  paisaje, esta zona se denominó en la baja Edad Media Cerro San Cristóbal, como muchos otros lugares altos cercanos a poblado. La advocación de este santo, estaba conectada con los sitios elevados y aislados, ya que este Santo según la leyenda cristina era comparado con un gigante en la antigüedad. Como señala Manuel Nieto Cumplido en su libro Palma del Río en la Edad Media, estos lugares estaban relacionados con la devoción popular a santos protectores, como Santa Bárbara o este San Cristóbal que protegería de la muerte sin confesión. Por ello, en muchos montes se erigieron ermitas en los puntos más altos, para que al despertar según la costumbre se mirara y estar de esta forma protegido durante el día de una mala muerte repentina. En las cercanías de Palma del Río, existe otro cerro San Cristóbal que domina el valle y separa las poblaciones de Peñaflor y La Puebla de los Infantes. 


La historia de este lugar viene marcado por la magnífica ubicación visual del entorno. Desde la prehistoria, existen en los alrededores de este cerro asentamientos como el de La Verduga y villas romanas. La ermita o espacio de culto de San Cristóbal, se desarrolla en un espacio temporal difuso entre el siglo XIII y su paulatino abandono durante la Edad Moderna. Con una historia paralela, también nos encontramos la desaparecida ermita de Santa Lucía, situada a escasos kilómetros y con un parecido devenir histórico. En la actualidad, en el lugar de San Cristóbal no se aprecian grandes restos de estructuras. Los vestigios materiales son escasos, pues sólo en dirección Este se puede distinguir un posible resto de cimentación cubierta por la vegetación. 


También se observan algunos fragmentos de tierra compactada, que pudieron formar parte de muros de tapial. Aunque el lugar se encuentra muy alterado por la acción agraria de los alrededores, si se pueden encontrar en superficie restos cerámicos. Una de las últimas alteraciones del entorno fue la realizada a raíz del levantamiento en 1975 de un vértice geodésico .

El tiempo casi ha borrado de la memoria este lugar de San Cristobal, pero a pesar de ello, merece la pena acercarse a este promontorio para tener una magnífica vista del valle del Guadalquivir y de la confluencia de los dos ríos mas importantes de Andalucía.